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Cómo hacer qué un Terranova obedezca

Para tener un cachorro Terranova, tienes que leer las próximas líneas por el hecho de que es primordial entender con qué género de perro te encaras.

Es verdad que muchas personas halla interesante esta raza, pero hay otros que suponen que es una clase muy desapacible o mucho más bien intolerante debido a determinadas reacciones que acostumbran a tener.

Índice

Pese a ser un enorme, el Terranova precisa un ejercicio moderado

En contraste a otros perros enormes, el Terranova no requiere una rutina que integre actividad física intensa. En verdad, el perro de esta raza es susceptible a ciertas anomalías de la salud genéticas, como la displasia de cadera y la torsión gástrica, que necesitan cuidados auxiliares. Los ejercicios físicos tienen que practicarse de manera moderada y dominada. Por consiguiente, lo idóneo es que el tutor invierta en paseos rápidos. El parque para perros, por servirnos de un ejemplo, puede ser un increíble sitio a fin de que tu amigo se divierta sin exagerar. Además de esto, los juegos de agua asimismo son buenas apuestas, en tanto que Terra Nova es un increíble nadador.

Accionar del Terranova

Pese a su importante tamaño, el Terranova es muy relajado, dócil y leal. No es un jugador elevado, le chifla el agua, podría pasar horas en ella sin inconvenientes. Este perro es muy sociable, cariñoso y tolerante con los pequeños, a los que desea y trata con bastante mimo.

El Terranova normalmente no es un animal belicoso, pero puede accionar con mucha ferocidad tratándose de proteger a los suyos. Si bien es una raza singularmente sociable, no debemos olvidar dedicar tiempo a socializarlo desde cachorro.

Principios básicos para tener un perro obediente y equilibrado

  • Todas y cada una la gente de la vivienda tienen que respetar las reglas básicas que establezcas para la educación de tu perro. En caso contrario, brotará un enfrentamiento, puesto que el perro se hallará con que no en todos los casos es requisito obedecer, con lo que el adiestramiento perderá efectividad. El perro no comprenderá la relevancia de proseguir tu orden. Por poner un ejemplo, si no deseas que se quede a tu alrededor mientras que comes y le enseñas a acostarse en su área, todos los otros tienen que realizar lo mismo. Si otra persona lo deja arrimarse y lo nutre, ocasionalmente va a correr en torno a la mesa y les solicitará a todos que coman. Las reglas han de ser firmes y firmes.
  • Enséñale a obedecer órdenes que comiencen por su nombre. No lo llames empleando silbatos u otras alternativas. Por poner un ejemplo, si tiene por nombre «Thor», el comando proseguirá la composición «Thor, comando». De esta forma tu perro comprenderá que la palabra «Thor» siempre y en todo momento tiene relación a él y si alguien le llama silbando por la calle, ignorará la llamada.
  • Adiestra las reglas que debe proseguir tu perro en la vivienda. Es esencial que tu perro tenga claro dónde comer, reposar y cualquier otra regla que desees que prosiga, como subirse o no al sofá o a la cama, no ladrar, etcétera.
  • Utilice refuerzos positivos, como gominolas, abrazos y encomios. El perro asociará la orden que está aprendiendo con algo placentero y asimilará mucho más de forma fácil las formas de proceder que le desees educar.
  • Ármate de paciencia. No todos y cada uno de los perros aprenden al mismo ritmo ni tienen exactamente la misma aptitud para entender ciertas órdenes. Exactamente la misma nosotros, los perros tienen personalidades propias y capacidades distintas. Naturalmente, todos y cada uno de los perros tienen la posibilidad de ser entrenados, aun en el momento en que son mayores.

Practique no bastante y evite elementos que distraigan, singularmente en el momento en que empieze a enseñarle el nuevo comando. Cuando domine esto, puedes añadir dispesiones a fin de que tu perro aprenda a obedecer todo lo que pasa a su alrededor.

¿Qué colores distinguen los perros?

El ojo humano puede distinguir cerca de un millón de colores o sombras. Al tiempo que el ojo de un perro distingue en torno a cien.000 de ellos, solo tienen la posibilidad de distinguir precisamente 2 colores: azul y amarillo. En cambio, no distinguen entre colorado y verde.

Se puede decir que los perros son «daltónicos» en términos humanos. De esta forma, desde colores como el colorado o el naranja, un perro distingue tonalidades o matices de cobrizo o amarillo claro. Tal como soy inútil de distinguir, por servirnos de un ejemplo, el blanco del verde.