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Cómo hacer qué mi Pomerania no muerda

  • Los perros chiquitos muerden todo cuanto hallan. Es su forma de interaccionar y examinar el planeta.
  • A lo largo de los 2 primeros meses de vida, la madre les enseña a supervisar la mordida.
  • Los primeros un par de meses de vida debe pasarlos con su madre. Si no, tienes que enseñarle a socializar y supervisar sus mandíbulas.
  • Usa exactamente los mismos métodos que su madre y sus hermanos, puesto que instintivamente entenderá las señales.
  • No lo regañes ni castigues y actúa con paciencia, cariño y refuerzo positivo.
  • Si morder se transforma en un inconveniente de conducta, detente y establece tu liderazgo.
  • Si no tienes idea de qué manera llevarlo a cabo, asiste a un entrenador profesional.
  • Las anomalías de la salud tienen la posibilidad de producir hábitos beligerantes. Ve a tu veterinario.
  • Jugar y detallar prácticas y rituales diarios que definan una jerarquía es realmente útil para supervisar las mordidas y el accionar de tu perro.
  • Controla su accionar y jamás dejes que tu perro constituya dominio sobre ti.
  • Aborda los inconvenientes de accionar a la mayor brevedad, en caso contrario te va a ser bien difícil reconducir su accionar.

Para eludir que tu perro muerda, puedes emplear una jaula o transportador de tamaño pequeño o mediano. Pero la clave a fin de que tu perro pierda o mejor aún no desarrolle este hábito es eludir probables fallos, los más frecuentes, dejándolos al alcance de la mano. La caseta o el corralito son geniales herramientas en el momento en que no puedes cuidar de tu perro. Como tu perro se porta mejor en el hogar, puedes utilizar menos la jaula o el parque, hasta el momento en que consigas dejarlo suelto en el hogar.

Claro, si tu perro estará bastante tiempo encerrado, cerciórate de que se divierta y, en el momento en que vuelvas, prémialo con un óptimo recorrido.

La caja o jaula de cartón

En múltiples productos he comentado la relevancia de tener una caja de cartón en el hogar, solamente llegar el cachorro a su nuevo hogar, que logre usar un guarida, un espacio para sentirse protegido.

En su caja va a tener su manta y sus juguetes. Es esencial que reconozca cuáles son sus juguetes y tú tienes que asistirlo a reconocerlos.

La llegada del cachorro a casa

En el momento en que el cachorro llegue a casa, mucho más adelante, vas a ser tú quien le enseñe a cortar sus mordidas. Deberás estudiar que nuestra piel es mucho más frágil y nos puede realizar daño. ¿Me agrada? Haz algo afín a eso que hicieron su madre y sus hermanos:

  1. Logra un juguete con el que le agrade jugar.
  2. Provócalo moviéndolo en frente de su cabeza a fin de que logre capturarlo. Sin mucha ilusión a fin de que haya un óptimo estudio.
  3. Si te muerde mientras que juegas, chilla (¡AY!) y espera unos segundos antes de proseguir.
  4. Si muerde fuerte o persiste, chilla y acaba el juego saliendo de la habitación ignorando al perro.
  5. Las sesiones no tienen que perdurar mucho más de diez minutos, interrumpiendo ocasionalmente el juego a fin de que el cachorro no se sobreexcite.

Los dientes del pomerania no tienen que tocar la piel humana

Mi cachorro de pomerania prosigue mordiendo

Si tu cachorro de pomerania procura mordisquearte los dedos de las manos o de los pies, dale un mastique un hueso u otro juguete que logre masticar de forma segura. Los perros chiquitos acostumbran a llevarse los dedos o las manos a la boca si los acarician, acarician o arañan, salvo que estén distraídos o estén a puntito de quedarse dormidos. Si lo acaricias y se lúcida mucho más, rompe esa sensación dándole un pequeño premio con la otra mano. Ocasionalmente se acostumbrará a que lo acaricien sin la necesidad de contestar.